Con emisión arriba del 60%, el Gobierno evalúa nuevas medidas para sumar fondeo

La idea se asemeja al mecanismo de “liquidez inmediata” que el Central ya le ofrece a los bancos que utilizan la opción de migrar la porción de sus encajes integrados con Leliq a títulos del Tesoro, otras de las medidas lanzadas recientemente para llevar mayor flujo a las colocaciones de deuda en pesos. El BCRA se comprometería a comprarles los bonos a los fondos a un determinado precio futuro. El objetivo: alentarlos a participar más activamente en el financiamiento público sin exponerse a los vaivenes que puedan tener las cotizaciones en el mercado secundario. Los FCI requieren garantías de baja volatilidad por el impacto que esta tiene en sus balances. Según confiaron fuentes oficiales y privadas, ya hubo conversaciones al respecto con representantes de la industria.

Como contó este medio, los intercambios al respecto entre la entidad que preside Miguel Pesce y la Comisión Nacional de Valores (CNV), el organismo regulador del mercado, ya se habían iniciado en julio. Tras los resultados de las últimas licitaciones, las conversaciones tomaron velocidad e incluyeron también a Economía. Las fuentes aclararon que aún no hay una definición concreta sobre la medida pero adelantaron que hoy habrá nuevas reuniones para estudiar los detalles técnicos y la viabilidad de una eventual implementación.

No se trata de una idea aislada. Forma parte de un conjunto de iniciativas con las que el Gobierno busca darle mayor “profundidad y solidez” al mercado de deuda pública para reducir la dependencia de la emisión monetaria, uno de los ejes centrales de la negociación con el Fondo Monetario Internacional. Es que cada vencimiento no renovado es cubierto con asistencia del BCRA vía utilidades o adelantos transitorios que, a su vez, es esterilizada por el Central para evitar que esos pesos vayan a presionar al dólar, lo que incrementa el stock de Pases y Leliq (hoy ronda los $3,9 billones). Esa es la dinámica que se busca evitar.

En ese tren, ya se lanzó la mencionada habilitación a los bancos para integrar encajes con letras y bonos del Tesoro. También se presentó el nuevo programa de Creadores de Mercado, mediante el cual un conjunto de entidades financieras y Agentes de Liquidación y Compensación (ALyC) actuarán como oferentes permanentes de títulos públicos en el mercado secundario para dotarlos de mayor liquidez. Este programa se encuentra en etapa de inscripción. Una vez finalizada, se definirá un período de evaluación inicial de 90 días para quienes queden seleccionados como aspirantes a market makers.

Si bien en julio ya se había incrementado la asistencia del Central y reducido el fondeo neto en el mercado, en los primeros siete meses del año Economía logró cubrir sus necesidades en un 56% con emisión y en un 44% con deuda en pesos. Es decir, Guzmán sobrecumplió la pauta de su programa financiero, que consiste en fondearse a lo largo del año con una proporción del 60% y el 40% respectivamente.

Los datos del comienzo de agosto sembraron dudas sobre la continuidad de esa tendencia ya que en el acumulado la emisión pasó a representar el 68%. Es que en la última licitación Economía no logró refinanciar unos $77.500 millones de los $224.000 millones que vencían la semana pasada y en solo cuatro días apeló a utilidades del BCRA por $160.000 millones. El Gobierno busca revertir la dinámica mensual bajo la premisa de que una mayor emisión sumaría más presiones cambiarias en meses que de por sí serán volátiles, como ocurre antes de cada elección.

Ahora, como contó Ámbito, los funcionarios revisan el menú de títulos a ofrecer en la próxima licitación de deuda en pesos, que se realizará el miércoles 18 y será la primera con Rafael Brigo al frente de la Secretaría de Finanzas. Brigo asumió este lunes en reemplazo de Mariano Sardi, quien debió dejar el cargo por problemas de salud. Sin embargo, responsable directo del diseño y la coordinación de las colocaciones seguirá siendo Ramiro Tosi, subsecretario de Financiamiento desde el inicio del actual Gobierno.

La lectura tanto oficial como de los inversores fue que el desliz de la última subasta se debió a que en el menú de instrumentos a licitar no hubo ninguno con vencimiento en 2021. Con un mercado dominado por el cortoplacismo, la letra más corta vencía en febrero próximo. Finanzas había priorizado la extensión de los plazos con la idea de evitar una mayor concentración de vencimientos en los meses preelectorales, en los que el rollover se presume más complicado. De cara a las próximas colocaciones los funcionarios evalúan el regreso de las letras cortas y no descartan volver a incluir bonos dólar linked.

Escuchá Fm Salto Encantado

Artículo anteriorEl mensaje de una adolescente ingresada por covid en EE UU: «No quiero que nadie pase por lo que yo he pasado»
Artículo siguienteHerrera y Gavira comienzan con victoria en los Europeos