¿Qué posiciones tienen la UE, EEUU o Rusia ante las protestas en Cuba? Del diálogo a la «llamada a la libertad»

Las protestas en Cuba contra el régimen castrista y el Gobierno de Miguel Díaz Canel son inéditas. Nunca se había dado tal movilización contra el Ejecutivo, y este ya ha amenazado con la represión ante las marchas que se dan por toda la isla, y no solo en la capital, La Habana. En todo caso, las manifestaciones han servido como un llamamiento también a las potencias internacionales, que han reaccionado marcando ya sus posiciones.

Uno de los actores principales es Estados Unidos, que tras el deshielo de la época de Obama volvió al bloqueo a Cuba en la administración Trump, una presión que de momento Joe Biden no ha relajado. De todos modos, el presidente ha calificado las marchas como «una llamada a la libertad» y ha asegurado que Estados Unidos «está al lado del pueblo cubano». Para Biden, los ciudadanos están «defendiendo sus derechos y sus libertades» y entre ellos está «el derecho a manifestación», sostuvo en una especie de aviso a Díaz Canel ante su posible represión.

Frente a la posición más dura de EEUU, la Unión Europea mantiene de momento la cautela y defiende las marchas pacíficas por toda la isla, y además es partidaria del diálogo, como ya defendió el Alto Representante Josep Borrell hace solo un mes. «La salida a la crisis tiene que ser dialogada y pacífica, sin represión y con todos los actores sobre la mesa», repitieron en esa línea fuentes consultadas por 20minutos. Para el propio Borrell, las manifestaciones tienen que ver con cortes en las comunicaciones. «Sabemos que están ocurriendo en Cuba importantes manifestaciones como consecuencia de los cortes en temas de comunicación«, se ha limitado a comentar a su llegada a la reunión de ministros de Exteriores, que se celebra este lunes en Bruselas, y donde se tratará la situación.

El diálogo entre Bruselas y La Habana se retomaron en el año 2015 después de estar bloqueadas desde 2011, pero la Comisión Juncker se propuso reactivar las relaciones. Ese diálogo ha sido criticado duramente sobre todo por los grupos conservadores y de ultraderecha en el Parlamento Europeo. Durante su mandato, la anterior jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, viajó cuatro veces a la isla, mostrando la voluntad de la UE. Borrell quiere seguir en esa línea, pero falta por ver hasta qué punto las protestas y la reacción del Gobierno cambian los planes.

Rusia, en cambio, está al lado de Canel. El Gobierno de Putin denunció la «injerencia extranjera» en los asuntos internos de Cuba y ha advertido contra «acciones destructivas» que puedan desestabilizar la situación en la isla, tras las protestas en territorio cubano.

«Consideramos inaceptable que haya una injerencia extranjera en los asuntos internos de un Estado soberano y cualquier otra acción destructiva que pueda provocar la desestabilización de la situación en la isla», ha valorado la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajarova.

Así, ha mostrado la «convicción» de Moscú de que «las autoridades cubanas están tomando todas las medidas necesarias para restaurar el orden público, en interés de los ciudadanos del país y en el marco de la Constitución y la legislación nacional», según un breve comunicado.

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