Amado Boudou es desde hace un tiempo largo un hombre incómodo para el resto del kirchnerismo. Luego de su caída en desgracia, empujada por la condena que recibió por el caso Cicconne, el espacio se movió con posiciones ambivalentes con respecto al ex Vicepresidente de Cristina Kirchner: sólo unos pocos lo siguieron defendiendo en público e incluso menos lo fueron a visitar a la cárcel de Ezeiza. Sin embargo, el hombre, ya en prisión domiciliaria, siguió apoyando al proyecto. Ahora reapareció con críticas al Gobierno, en especial por el voto sobre Venezuela que impulsó la Cancillería que comanda Felipe Solá. “Se están cargando al pueblo venezolano”, disparó Boudou.

Las críticas se dieron en la presentación, vía Zoom, de “Diálogos por un proyecto soberano”, donde se empezó a trabajar en un boceto de programa de tinte peronista. El gran tema de esta charla, que incluyó al intelectual Atilio Borón, al abogado y Secretario Nacional de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, José Schulman, y la ex embajadora Alicia Castro, giró sobre la posición del gobierno de Alberto Fernández sobre Venezuela y el régimen chavista. “Por un proyecto antiimperialista y una Navidad sin presos políticos, sin impunidad y sin gatillo fácil”, prometía el flyer que anunciaba la charla.

Boudou no le esquivó al tema, sensible dentro de la coalición oficial. “Como decía Silvio Rodríguez: ningún intelectual debe ser asalariado del pensamiento oficial”, arrancó el ex funcionario, y mostró su enojo con la posición del Gobierno: “El voto es un castigo y una estigmatización contra un pueblo, que eligió en elecciones transparentes y democráticas a un gobierno. Se están cargando al pueblo venezolano, muy lejos de lo que nos enseñó Néstor Kirchner. Hay que resignificar a Néstor: el tema de Venezuela es mucho más que ese voto, es el debate sobre con qué prisma vamos a pensar la patria grande y la lucha contra el colonialismo”, dijo Boudou, y después pidió crear un proyecto realmente “antiimperialista”.

Alicia Castro, que viene de protagonizar una gran polémica al renunciar al pliego que la podría haber destinado a ser embajadora en Rusia, no se quedó atrás: “Fue un giro dramático, quebraron sus promesas electorales. Es escalofriante, de gran irresponsabilidad, una decisión de gran envergadura que se tomó ignorando la matriz con la que Estados Unidos generó las guerras en Oriente Medio”, dijo la ex embajadora, que comparó el caso de Venezuela con el de Libia y defendió a Khadafi. “Ponen en riesgo a la democracia en Latinoamérica”, cerró Castro.

Galería de imágenes

Escuchá Fm Salto Encantado