Aniversario de Mickey Mouse: su episodio gaucho, la infidelidad de Minnie y otros datos sorprendentes

«¡Miska, muska, Mickey Mouse!» son las palabras mágicas con las que el personaje más emblemático de Disney comienza cada capítulo de la serie para chicos La casa de Mickey Mouse . Sin embargo, sus 92 años de vida -se cumplen este miércoles 18- no fueron producto del azar ni de hechizos milagrosos.
Esa frescura y simpatía lo hizo dueño del imperio del entretenimiento hace casi un siglo. “Sólo espero que nunca perdamos de vista una cosa: que todo lo empezó un ratón ”, dijo Walt Disney , su creador, junto a Ub Iwerks. Nadie sospechaba que el intrépido dibujo animado escondía en sus brazos y piernas delgadas una fuerza inusitada y la capacidad de convertirse en lo que es hoy: un ícono de la cultura popular norteamericana y occidental. Walt Disney, pionero de la industria de la animación estadounidense, había creado a Oswald, el conejo afortunado, en 1927. Con él, pronto logró la popularidad y la fama pero perdió los derechos de ese personaje en una disputa con la distribuidora. Rápidamente, Disney y su amigo Iwerks bocetaron una recreación de lo que ya no tenían, dándole vida a Mickey Mouse.

Mickey Mouse entra en un «cantino argentino», en el film «El gaucho galopante», de 1928.

Sus primeras apariciones fueron en dos cortometrajes. Avión loco fue el primero en estrenarse y siguió uno asombrosamente “argentino”: El gaucho galopante . Mickey dio unas vueltas por nuestras pampas, montó un ñandú, entró a un “cantino argentino ”, fumó, bebió cerveza, bailó tango con una sensual Minnie y aún así, la magia todavía no daba resultado. Había que ayudarlo a caminar. La explosión y el “click” con el público sucedió en la presentación oficial, el 18 de noviembre de 1928.Con la fascinación por las imágenes en movimiento, el sonido y la sonrisa inocente, Mickey se convirtió rápidamente en el predilecto de la familia. Así, Barco de vapor Willie fue el primer cortometraje sonoro, con música y diálogos sincronizados de dibujos animados distribuidos por Walt Disney , que dio el puntapié a la expansión del personaje y su crecimiento exponencial. Y nació una estrella.Tanto creció -como cuando los chicos pegan los estirones – que su presencia trascendió la pantalla grande y su carisma desbordó. No solo se produjo una enorme cantidad y del más variado merchandising con la cara del simpático personaje, sino que también llegó al papel . Tras la Gran Depresión, los modos de lectura cambiaron y se buscaron nuevas estrategias para el consumo y para la diversión evasiva, extendiendo la magia del cine y llevándola a cualquier rincón posible. Adaptarse era el secreto. ¿Quién no se ha adaptado alguna vez en la vida? Walt Disney supo que había que ser valiente y fue en busca de sus sueños.Por primera vez, de la mano de la agencia distribuidora de cómics King Features Syndicate, el ratón y sus amigos se convirtieron en actores del mundo de las historietas . De lectura ágil, precio muy accesible y sumando al personaje del momento, el negocio cerró.

Ni ingenuo ni pedagógico. El Mickey Mouse de Floyd Gottfredson.

El 13 de enero de 1930 Mickey asomó al papel y protagonizó su primera tira cómica en el New York Mirror. Escrita por Walt Disney e ilustrada por Ub Iwerks y entintada por Win Smith en sus inicios, el universo del ratón terminó en manos del dibujante Floyd Gottfredson, quien mantendría vivas las aventuras durante 45 años. En manos de Gottfredson, Mickey no era angelical, ni ingenuo, ni pedagógico. El personaje estaba construido como el perfecto ídolo de la época: soñaba hacerse rico, resolvía situaciones de modos improvisados ​​y se enfrentaba con gran valentía a los gángsters, caníbales, fantasmas u otro malvado de turno. L a tira siguió publicándose hasta mediados de los ’90. Todo un récord: 60 años ininterrumpidos.Penas de amorY como cualquiera de nosotros, Mickey tuvo momentos de tristeza y sufrió por amor . Por expreso pedido de Walt Disney, Gottfredson se puso a buscarle el lado divertido al desamor. Entonces, los personajes pudieron ver cómo se le rompía el corazón a Mickey el 8 de octubre de 1930. Son cinco tiras que se pueden definir como las más bizarras e impensadas para un que hoy es emblema de la felicidad. En ellas, Mickey pensó suicidarse tras conocer la infidelidad de Minnie con el Sr. Slicker, una rata arrogante que se desvive en halagos hacia ella. Tanto la cortejó que el tierno ratoncito había sido desplazado de los sentimientos de Minnie, quien una noche invita a la rata -¿una irónía? – a su casa.

Deprimido. Mickey Mouse en un mal momento, en una tira de 1930.

Mickey fue testigo del beso entre ellos detrás de las cortinas de una ventana. Decepcionado, pensó distintas maneras de acabar con su sufrimiento: imaginó buscar un rifle, tirarse de un puente, abrir el gas y esperar. Sin embargo, al querer ahorcarse lo rodearon unas ardillas sonrientes, volvió a mirar con sus ojos soñadores y sentenció: “Cuando miro a vuestros rostros sonrientes, ¡me siento avergonzado! No es un mundo tan malo, después de todo ”.La magia de la vida brilló nuevamente y dejó atrás el dolor. Esa será una de las características que preservará el encanto de sus publicaciones. Si tenés un sueño…​“Si tenés un sueño y creés en él, corrés el riesgo de que se convierta en realidad” era otra de las frases que Walt Disney acuñaba y Mickey Mouse no se privó de ningún sueño. Tal es así que en la tira de cómics Topolino (su versión italiana), el ratón compartió viñetas con Ernest Hemingway , nada más y nada menos que el ganador del premio Pulitzer y Nobel de Literatura . En 1999 -por el centenario de su nacimiento- el escritor apareció junto a Mickey, en una tira donde el célebre autor lo entrevistaba para hacer un perfil del ratón.Titulada Por quién doblan las campanas y escrita por Alessandro Sisti, la historieta presentaba el arte de Graziano Barbaro, quien utilizó el famoso retrato de Yousuf Karsh como base para su descripción de Hemingway. Las tiras de historieta italiana tomaron la magnitud de Hemingway y sus libros, haciendo alusión a ellos en diez ocasiones. Mickey se codeó con los mejores.A comienzos de su carrera, Mickey también incursionó en el mundo editorial. La primera edición de un libro del ratón fue publicada en Estados Unidos y Gran Bretaña en 1931 y se tituló Las aventuras de Mickey Mouse. Con edición a todo color, tapa de tela roja, ilustraciones y sobrecubierta, Mickey “vive en un nido acogedor bajo el piso del viejo granero» -como se cita en el libro- y comparte las páginas con su novia Minnie. En definitiva, se trata de una edición rara y, aunque presentó algunos problemas de encuadernación, es una de las predilectas de los coleccionistas. Tal es así que la famosa casa de subastas, Sotheby ‘s, para celebrar el cumpleaños 90 del ratoncito, ofreció el libro a la venta con un costo entre 1.500 y 2.000 libras.¿Cuánto estaría dispuesto a pagar un coleccionista en busca de una pieza excepcional del ratoncito? Lo que fuera necesario y más aún si se trata de un cómic único, que incluía las planchas de impresión originales. Ese fue el caso de Mickey & Goofy, historieta de 1956, por la que desembolsaron 215.000 euros. El mayor monto pagado por una publicación del icónico personaje.La gran visión comercial de su creador haría que el ratón, que ya formaba parte del star system norteamericano, también tuviera sus ediciones de bolsillo. Whitman Publishing Company fue la creadara de la colección para jóvenes lectores Big Little Books (Pequeños grandes libros), cuyos ejemplares costaban unos 10 centavos, de tamaño chico y fáciles de manipular y transportar. La compañía fue a buscar a la mega celebridad de aquel entonces: Mickey Mouse. Obtuvo los derechos exclusivos de publicación y editó los libros más pequeños del personaje en 1933. El primer título en la colección fue Mickey Mouse, constaba de 320 páginas, tapa dura, lomo de papel y un tamaño de 9 centímetros de ancho por 7 de largo y casi 3 de grosor, aproximadamente. Lo que hacía distinta a la primera edición era que incluía un autógrafo de Walt Disney.

La primera edición de los libros de cuentos de Mickey Mouse.

Un año después, Big Little Books lanzó una serie especial denominada Wee Little Books. Los títulos de Mickey Mouse se editaron, así, en un tamaño extraordinariamente chico. Con un precio accesible, se ofrecían seis títulos juntos en una caja contenedora, con un tamaño de 7,62 x 8,89 cms. Esa misma medida – casi como un amuleto – tienen los libros de la primera biblioteca de La casa de Mickey Mouse, editada en años recientes.Para celebrar el cumpleaños 90 de Mickey en 2018, la empresa más grande de entretenimiento tiró el castillo por la ventana . Se editaron 30 libros, entre los que se encuentra el más grande dedicado al ratoncito, de la editorial Taschen. Es tal su peso y tamaño que viene en una caja – un packaging especial – y un asa de transporte: es que los recuerdos, después de casi un siglo, son muchos. También es la edición más ilustrada: tiene 1.250 imágenes, que incluyen fotografías del detrás de escena y material poco conocido.Con las características de una edición de lujo (tapas duras, marcador de tela) cuenta con casi 500 páginas en las que se recorren desde los primeros bocetos, borradores de historias, fotografías históricas, cómo se lo utilizado como un símbolo patriótico de la Segunda Guerra Mundial.»Mickey Mouse representa el hecho de que la criatura puede seguir existiendo incluso cuando queda despojada de todo parecido con lo humano.», Dice el teórico Walter Benjamin . Y, a 92 años de su creación, también seguir being un ícono y regalando alegría.PK​

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