De Mario Benedetti a Julio Cortázar: “Estoy vitaliciamente condenado a escribir poemas”

¿Quién no quiere a Mario Benedetti? El escritor uruguayo supo ganarse el corazón de varias generaciones a fuerza de talento, creatividad, humildad, literatura y mucha poesía. Fue admirado y querido por escritores y artistas contemporáneos. Su amistad con el músico y compositor Alberto Favero decantó en una sociedad artística que incluyó a la cantante Nacha Guevara entonando sus poesías más destacadas. El catalán Joan Manuel Serrat después de homenajear a Antonio Machado, quiso hacerlo con un poeta “vivo”. Nació en 1985 el disco El sur también existe, uno de los más exitosos de la década. Y ahora acaba de publicar en España una antología de poemas del uruguayo que él mismo eligió y prologó. Más tarde, el cantautor Daniel Viglietti siguió la misma línea y junto a Benedetti compusieron el recordado espectáculo A dos voces, que hasta llenó el Luna Park.

De izquierda a derecha: Mario Benedetti, Manuel Claps, Pablo Neruda, Emir Rodríguez Monegal, Idea Vilariño y María Carmen Portela, en 1952.

El cubano Silvio Rodríguez expresó: “Poco a poco me fui dando cuenta de que Mario era un clásico no sólo de la literatura contemporánea, sino de la juventud. Esto pasa muy poco: dondequiera me encuentro sus versos, lo mismo en las conversaciones que en los muros, en postales de amistad, en las de correo en Internet, en libros que la gente te dedica usando sus palabras, su bandera humana, su poesía”.¿Y entre los escritores? Benedetti introdujo la obra de Juan Rulfo en Uruguay, prologó varios libros de su compatriota Juan Carlos Onetti, dirigió la Casa de las Américas en Cuba y se codeó con casi todos los escritores latinoamericanos y españoles de su generación (pero a Jorge Luis Borges, por ejemplo, no lo conoció).

Mario Benedetti con el escritor mexicano José Emilio Pacheco. Gentileza Fundación Mario Benedetti.

Dijo Julio Cortázar cuando se enteró de la expulsión de Benedetti de Lima, durante su exilio a mediados de los 70 (venía de Argentina y seguiría hacia Cuba y finalmente Madrid): “Mario es de los hombres más valiosos de nuestro continente y por tanto siempre en peligro”.A continuación, un repaso por un intercambio epistolar con Cortázar, con el mexicano Carlos Fuentes y el recuerdo de su disputa con el Nobel peruano Mario Vargas Llosa.De Benedetti a Julio Cortázar: “¿Cómo hace usted para mantenerse así de argentino con tantos años de residencia en Europa?»La carta de Mario Benedetti a Julio Cortázar (1914-1984), que la Fundación Mario Benedetti publicará en un libro de correspondencias del autor uruguayo y que ahora reproduce el diario Clarín, está fechada el 31 de enero de 1965, se extiende durante seis carillas escritas a máquina y el autor de Bestiario es tratado de “usted”.El creador de La tregua se disculpa por la demora en responder una carta anterior del argentino con una crítica a su propio rol de crítico: “Alguna vez escribí que, en ciertas ocasiones, los críticos consiguen un ábrete sésamo y lo pronuncian, pero no se dan cuenta de que la puerta que se abre no es la que ellos quieren, sino la de al lado”.Esta introducción no es más que un rodeo para demostrar su asombro por un elogio de Cortázar a la crítica que Benedetti hizo de Rayuela: “¿Entiende ahora por qué fue tremendamente importante que usted, como autor, me dijera que yo había escrito a partir de la obra que usted había querido verdaderamente hacer?”.

Julio Cortázar (1914-1984) y Mario Benedetti (1920-2009) se admiraban mutuamente. Foto DYN.

Tras lamentarse por no haber podido verlo en su viaje a París, pues el autor de Los premios no estaba en la ciudad, Benedetti imagina un encuentro en el que “habría tantas cosas para conversar”: “Me gustaría hacerle preguntas sobre Borges, sobre La Maga, sobre Cuba, (…) sobre cómo hace usted para mantenerse así de argentino con tantos años de residencia en Europa”.Y sigue: “Me gustaría preguntarle cómo ve usted desde allá este gran amasijo latinoamericano, porque la verdad es que, desde aquí, desde dentro, uno no puede evitar sentirse confundido, inseguro, deprimido, portátil, bah. Diez años atrás no podía yo imaginar que lo político, lo social, me afectara tanto como me afecta hoy. Pero la verdad es que esos tópicos me ocasionan períodos de tremenda depresión, durante los cuales sólo puedo escribir algún que otro poema”.

Fragmento de una carta de Benedetti a Cortázar. Gentileza Fundación Mario Benedetti.

Continúa con un desalentador panorama de la realidad de su país y asegura que “hay cierto parentesco entre nuestras respectivas frustraciones nacionales”: “Por eso me parece descomunal lo que usted intentó primero hacer en Los premios y logró luego plenamente en Rayuela: enfrentar al argentino con la obligación de su propia duda, de su propia perplejidad. Y no hacerlo con el recurso algo mellado del ensayo sociológico, del panfleto político, sino con el ilimitado y pleno recurso del arte”.Y aunque Rayuela “es más que importante que una afinidad o una admiración”, dice Benedetti, que no se convertirá en una influencia para él porque está “vitaliciamente condenado a escribir poemas, cuentos o novelas, en una línea más sencilla, más directa”.De amigos a tener diferencias: el vínculo con Vargas LlosaEn la carta a Cortázar, Benedetti se lamenta no haber podido cruzarse con él en su viaje a París en junio de 1964: el escritor argentino no se encontraba en la ciudad. “Le confieso –escribió– que fue una de las grandes decepciones de mi viaje, sólo compensada por la alegría de haber conocido a Mario Vargas Llosa”.Benedetti y Vargas Llosa fueron muy amigos, durante dos décadas. Sin embargo, la gran amistad que los unió, se vio opacada en 1984, cuando mantuvieron un intercambio de opiniones, publicadas en su momento por la revista Panorama, de Italia, y El País, de España. Benedetti acusaba a Vargas Llosa de haber efectuado “un viraje espectacular en sus predilecciones políticas” y agrega que «si bien siempre se ha esforzado en demostrar que su desvelo especial es la libertad, lo cierto es que hace 15 años era entusiastamente apoyado por las izquierdas latinoamericanas, y hoy en cambio es halagado y arropado por las derechas”.

El Nobel peruano Mario Vargas Llosa se presentó este jueves en Berlín. Foto AFP.

Estas declaraciones se dieron en respuesta a una entrevista del peruano en la que aseguraba que “entre los intelectuales europeos de izquierda ha tenido lugar un saludable replanteamiento, pero en América Latina la mayoría baila aún obedeciendo a reflejos condicionados, como el perro de Pavlov».Y también sostenía: «En los países del Tercer Mundo y sobre todo en América Latina, el intelectual es un elemento fundamental del subdesarrollo. No es alguien que lucha contra el subdesarrollo, ya que es un gran propagador de estereotipos y crea reflejos intelectuales condicionados. Al repetir todos los lugares comunes de la propaganda, termina por obstruir cualquier posibilidad de creación de nuevas fórmulas de liberación». ¿Quiénes son los intelectuales condicionados? «Gabriel García Márquez, Mario Benedetti y Julio Cortázar».

Fotogalería en el Parque Rodó en Montevideo: la muestra que celebra el centenario de Mario Benedetti.

La contienda no termina ahí y es mucho más larga y suculenta. En su época, tuvo en vilo a lectores e intelectuales durante varios meses, sobre todo, porque el ida y vuelta, sacó las mejores armas argumentativas de ambas partes.A pesar de estas diferencias, el Nobel peruano, tal como lo hizo cuando falleció Gabriel García Márquez, también le dedicó afectuosas palabras en su columna Piedra de Toque, publicada hace un año en el diario El País de Madrid (al cumplirse diez años de la muerte de Benedetti), diario en donde el uruguayo también escribió asiduamente: “Ahora nos quedan, por encima de sus posturas políticas, los bellos poemas y relatos que escribió, reivindicando con amor esas vidas incrustadas en la monotonía de la rutina, sin grandeza, de heroísmo discreto, que van puntualmente a la oficina y ahorran parte del salario haciendo sacrificios para disfrutar de unas pequeñas vacaciones, que lo piensan varias veces antes de comprarse un nuevo vestido o traje, y que viven siempre con apuros, aquellos ciudadanos sin historia que suelen ser los grandes excluidos de la literatura, a los que él dio vida, color, resaltando su decencia y mostrando que ellos son los verdaderos pilares de una sociedad, pues de ellos depende que ésta prospere o retroceda, que se modernice o retorne al salvajismo de la tribu”.De Benedetti a Carlos Fuentes: “La situación política de este país debe ser la más clausurada y amorfa de América Latina»En una carta, dada a conocer por la Fundación Mario Benedetti, y fechada el 1° de mayo de 1963, Benedetti le contesta un mensaje al mexicano Carlos Fuentes (1928-2012). Este texto permite conocer con precisión el origen del libro de poemas Noción de patria, pero sobre todo da a conocer la existencia de la célebre novela Gracias por el fuego, que recién se publicaría dos años más tarde y sería censurada, tanto en Uruguay como en Argentina. Esta historia, incluso, fue llevada al cine en 1985 por el cineasta Sergio Renán, que también dirigió La tregua, en 1974.La misiva responde a un intercambio de colaboraciones: Carlos Fuentes le pide un texto inédito para publicar y Mario Benedetti le envía el poema Noción de patria y, a su vez, le pide un escrito también inédito para la revista Número, donde anticipa un análisis de la obra del mexicano.

Fragmento de una carta de Benedetti a Carlos Fuentes. Gentileza Fundación Mario Benedetti.

“Yo estoy bastante aplastado por el trabajo (periodismo, comercio, etc.) y el desaliento (la situación política de este país debe ser la más clausurada y amorfa de América Latina). En desquite, acabo de poner punto final a una novela: Gracias por el fuego”, escribe Benedetti desde Montevideo.

El escritor mexicano Carlos Fuentes (1928-2012).

También, se refiere al escritor paraguayo Augusto Roa Bastos, de quien perdió el paradero: “Con Roa Bastos perdí contacto, porque ha cambiado varias veces de domicilio en Buenos Aires, perseguido directa o indirectamente por los gorilas. Thiago [de Mello, poeta brasileño] dice haberse enterado de que Roa Bastos está pasando un momento muy difícil, porque nadie le quiere dar trabajo; él proyecta llevarlo a Chile y conseguirle algún quehacer más o menos estable. Ojalá que pueda, porque el paraguayo es un individuo excelente”.PC

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